Serenatas en Bogotá
Una serenata bien hecha no se olvida en la vida. Una mal cuadrada se recuerda por lo incómoda. La diferencia casi nunca es la música: es la hora, la entrada y la primera canción. De eso nos encargamos nosotros.
Las cuatro cosas que resolvemos antes de salir
La hora
La serenata clásica en Bogotá es entre las 10:30 y las 11:30 de la noche: tarde para que nadie la espere, temprano para que la persona esté despierta. Pero hay serenatas de mediodía en la oficina, de las seis de la tarde cuando llega del trabajo y de las cinco de la mañana el día del cumpleaños. Todas valen lo mismo. Usted dice la hora y esa es la hora.
La entrada
En conjunto cerrado hablamos con la portería con el nombre del residente y el apartamento, sin decir para qué. En casa de barrio tocamos desde el andén. En restaurante coordinamos con el mesero para entrar justo cuando llega el postre. Mándenos la dirección y una foto de la fachada si la tiene, y le decimos desde dónde vamos a tocar.
La primera canción
Es la que abre la ventana. Para cumpleaños, «Las Mañanitas» sin discutir. Para reconciliar, «Volver, volver» o «Te lo pido por favor». Para la mamá, «Amor eterno» rompe a cualquiera. Para aniversario, «Sabor a mí». Si no sabe, díganos qué se celebra y le proponemos las tres primeras.
La dedicatoria
Antes de la última canción el director toma el micrófono y dice a quién va la serenata y de parte de quién. Si usted quiere decir algo más largo, lo escribe por WhatsApp y él lo lee, o se lo pasamos a usted. Hay gente que ahí pide matrimonio; también ayudamos con eso.
Lo que más se canta en Bogotá
- Para abrir: «Las Mañanitas», «El Rey», «Volver, volver», «Hermoso cariño».
- De amor: «Si nos dejan», «Sabor a mí», «Amanecí en tus brazos», «Somos novios».
- Para mamá: «Amor eterno», «Señora, señora», «Madrecita del alma».
- Para pedir perdón: «Te lo pido por favor», «Perdóname», «Acá entre nos».
- Para levantar la fiesta: «El son de la negra», «Cielito lindo», «Mariachi loco», «La bikina».
Repertorio de más de doscientas canciones. Si la que usted quiere no está, avísenos con un día de anticipación y la montamos.
¿Es para esta noche?
Se puede. Con dos o tres horas de anticipación confirmamos si hay grupo libre; si lo hay, salimos. Escriba por WhatsApp con la dirección y la hora, y en cinco minutos tiene respuesta y precio cerrado. Si no hay grupo, se lo decimos de una vez para que no pierda la noche esperando.
Serenatas que no son de fiesta
También acompañamos misas de difuntos, novenarios y aniversarios en los cementerios y parroquias de Bogotá. El repertorio cambia —«Amor eterno», «Cruz de olvido», «Un día a la vez»— y la presencia es discreta. Coordinamos antes con la parroquia el horario permitido.
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